
Me apasiona investigar y explorar archivos y bibliotecas, desenterrar historias de personas del pasado y descubrir cómo, a pesar del paso de los siglos, seguimos compartiendo emociones, preocupaciones y sueños similares. Para mí, la historia no es solo un listado de fechas y datos; se trata de relatos comprensibles, rigurosos y honestos, alejados de intereses ideológicos y políticos, que permitan a cualquier persona conectar con el pasado.
Disfruto perdiéndome entre libros y protocolos notariales, aprendiendo constantemente y compartiendo lo que descubro con otros profesionales y con el público. Cada proyecto es una oportunidad para transformar el conocimiento histórico en algo tangible: desde publicaciones académicas y conferencias hasta exposiciones, documentales o videojuegos.
Valoro profundamente colaborar con otros profesionales apasionados por preservar y difundir la Historia, aprendiendo de sus perspectivas y enfoques. Los retos que surgen al analizar fuentes complejas o participar en proyectos culturales son, para mí, un estímulo constante para crecer y perfeccionar mis habilidades.
Soy consciente de que la Historia nunca lo sabe todo y que los historiadores no somos máquinas; aún así, nuestro rigor y nuestra curiosidad nos permiten aportar conocimientos valiosos y perspectivas enriquecedoras. Estoy muy agradecido a todas aquellas personas, historiadoras o no, con las que he coincidido en mi camino formativo y profesional y con las que he compartido aprendizajes y experiencias.

